Nieve la magia del invierno

Nieve la magia del invierno

La nieve es agua congelada cristalizada, que como si de espuma blanca se tratase cubre todo por doquier, desaparecen arbustos, calles, muros y demás para dejar un escenario inmaculado, que ilumina de blanco como un merengue helado.

Lo mejor es salir a pasear observando el nuevo paisaje que ha cambiado de golpe en una noche, andar es totalmente distinto, sientes como se va apretando la nieve bajo tus pies, poniendo atención para no resbalar, dejando huella trás de ti.

También puedes seguir las huellas dejadas por algún animal, lo más común gatos y perros pero encuentras huellas de pajaritos, corzos o hasta un oso.

Admirando como el viento al mecer los árboles espolvorea la nieve que tienen acumulada bailando por el aire y las curiosas figuras que conforman esos mismos copos bailarines agolpados cuando encuentran una pista de aterrizaje.

Sorprenden los carámbanos o chupiteles que cuelgan de los tejados como gargolas protectoras, recuerdo cuando subía por Pajares y se veían carambanos en los túneles como estatuas gigantes.

Todo es más silencioso, parece que se ha parado el tiempo, la luz es intensa cuando atraviesa las nubes y te llega esa calma que transmite la nieve, esa calma, relajación, armonía, suavidad, esa belleza y limpieza.


Los copos de nieve tienen mayor capacidad de absorción de polución del ambiente, por lo que después de nevar queda una atmosfera más sana y limpia, además de nítida por lo que nos srprenderá el azul del cielo.

Además de ser importante para los cultivos por el aporte hídrico, actúa de insecticida natural, eliminando hongos o insectos que han permanecido en la planta, impidiendo que se expandan las plagas en primavera. 

La nieve tiene un poder purificador, un manto de regeneración que además de ser reservorios de agua permite que se vaya flitrando el agua que se derrite, poco a poco, para que llegue a los acuíferos. Así las nieves del invierno serán las aguas del verano, ya lo dice el refran «año de nieves, año de bienes» o «con nieve en enero no hay año austero».

Sientes el impulso de tocarla, de cogerla en tus manos, es agua moldeable, puedes hacer bolas de nieve, desde pequeñas hasta gigantes haciendo rodar por el suelo para que vaya cogiendo toda la nieve a su paso, pudiendo juntar varias superbolas de nieve para hacer un muñeco o un iglú, puedes hacer dibujos como si de un lienzo se tratará, es un elemento artístico, creativo y sobretodo mágico.